Cuerpos tatuados por un grito silenciado

Este año, desde la organización social Padre Mugica decidimos trabajar sobre las violencias de género que vivieron las mujeres durante la última dictadura cívico-militar. A partir del análisis de testimonios y causas judiciales vinculadas con el distrito de Pilar, buscamos entender cómo el terrorismo de Estado ejerció una violencia sistemática sobre los cuerpos de las mujeres, utilizando la tortura, los abusos y la humillación como formas de disciplinamiento y dominación. El caso de Eva Raquel Orifici refleja con claridad esta realidad, ya que permite comprender que la violencia sufrida no fue un hecho aislado, sino parte de un plan represivo que buscaba destruir la integridad física, psicológica y emocional de las personas. Su historia también evidencia el profundo impacto que la represión tuvo sobre las familias, especialmente en la separación de madres e hijos y en la vulneración de sus derechos. Al mismo tiempo, estos testimonios muestran que, pese al intento de silenciar y deshumanizar a las víctimas, la memoria y la búsqueda de verdad y justicia lograron mantenerse vivas. A través de este trabajo buscamos reflexionar sobre estas experiencias, reconocer el sufrimiento de las mujeres que atravesaron estas violencias en nuestro municipio y reafirmar la importancia de preservar la memoria colectiva. Además, queremos vincular esta historia con situaciones de violencia de género que siguen presentes en la actualidad, entendiendo que conocer el pasado también nos permite reflexionar sobre los desafíos del presente, reforzando el compromiso con la defensa de los derechos humanos y con el Nunca Más. Y en particular, entendiendo que la ley micaela debe implementarse para que las viçtimas de violencia de género sean escuchadas y respetadas por los tres poderes del estado.

Titulo: Cuerpos tatuados por un grito silenciado

Escuela: OOSS Padre Mugica – Organización social

Año: 2026

Eje Temático: Diversidades sexuales y de género